sábado, 25 de enero de 2014

Nos creíamos inmortales.

Días felices pasados, sonrisas, días de amor y de sol. Ilusiones de un momento, violentos instantes de pasión, ahora solitaria. Vacía incluso de orgullo. Viejos pensamientos, como ligeros sueños y débiles promesas.
Suelta un poco el gas. ¡Tengo miedo! También yo tengo miedo. Tengo miedo de los días que vendrán, de no poder resistir, de lo que ya no tengo, de lo que será presa de los vientos.

Nos creíamos inmortales y no lo éramos.

viernes, 10 de enero de 2014

Un instante de felicidad.

El amor está hecho de cosas estúpidas, de cosas que no tienen sentido, quizá, que hacen sonreír o negar con la cabeza, pero que en esos momentos parecen preciosas. El amor son esos mensajes que no quieren decir nada pero que lo dicen todo, a los que no prestas atención cuando llegan a diario pero que se convierten en una obsesión cuando empiezan a faltar. Si todos estuviéramos enamorados, este mundo sería precioso.
Qué gilipolleces estoy diciendo. Pues si, el amor te vuelve idiota pero generoso, la falta de amor te vuelve idiota y destructivo.

Lo echo de menos de manera exponencial, me parece imposible, pero cada momento que pasa lo echo más de menos. Vuelvo a ver el móvil, ni una llamada, ni un mensaje. ¿Acaso no he hecho lo suficiente?