Días felices pasados, sonrisas, días de amor y de sol. Ilusiones de un momento, violentos instantes de pasión, ahora solitaria. Vacía incluso de orgullo. Viejos pensamientos, como ligeros sueños y débiles promesas. Suelta un poco el gas. ¡Tengo miedo! También yo tengo miedo. Tengo miedo de los días que vendrán, de no poder resistir, de lo que ya no tengo, de lo que será presa de los vientos.
Nos creíamos inmortales y no lo éramos.
